“Estas embarazada, estas embarazada”

“Estas embarazada, estas embarazada”, repetía una y otra vez cuando el miedo le invadía, recordaba la frase de ese celador amistoso que le llevaba de la transferencia a la habitación.

Estas embarazada, todo va a salir bien, nunca pensó que algo tan bonito pudiese resultar ser un proceso tan horrible, había llegado a la betaespera sin saber cómo, y ahora que estaba inmersa en ella, el miedo le podía.

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Y pasó el verano como pudo

Y pasó el verano como pudo, aguantando los efectos secundarios propios de una menopausia que le producía el Decapeptyl y llevando de una forma rigurosa la dieta que le había recomendado Li.

Contaba los días para que le llamaran del hospital, estaba convencida que después de tanto trabajo, esfuerzo y tesón, conseguiría su objetivo, seguía sin querer ver que, a veces, las cosas no salen como uno piensa.

Recuerda esa mañana de lunes en la que sonó el teléfono, en la pantalla del móvil, una centralita, su corazón empezó a latir a toda velocidad, seguro que era del hospital, la citaron para verla la semana siguiente, ¡por fin!, por fin ha llegado el momento…

Estaba sentada en la sala de espera con su marido, los dos nerviosos, se miraban y hacían bromas tontas para poder pasar el mal trago. Cierra los ojos mientras nos cuenta su historia, recuerda perfectamente esa sala, a la derecha el cuarto donde se desnuda, a la izquierda la zona del ecógrafo, y más adelante, separado por una mampara de cristal tupido, esa mesa donde a ella, casi nunca la daban buenas noticias.

Ese día todo era alegría, la doctora, muy contenta le explicó que volverían a intentarlo después del parón, esta vez, intentarían un protocolo corto, viendo los malos resultados que había ocasionado el tratamiento anterior, y ahora, seguramente, después de haber tenido a los ovarios en reposo durante casi 4 meses, la respuesta sería mayor, o por lo menos, eso esperaban todos.

Se le ponen los pelos de punta contando ese momento, y vemos como sus ojos se encharcan de lagrimas que intenta contener, ¿cómo algo que pasó hace tanto tiempo puede causar tanto dolor en una persona?, al ver como nos cuenta su historia, nos damos cuenta, que es casi imposible ponerse en la piel de un paciente que está pasando o ha pasado por estos momentos.

Tras unos minutos de silencio, sigue con su historia. Noches de pinchazos, salir corriendo del trabajo para llegar a la hora, heparina, menopur… ecografía control, no estas respondiendo como nos gustaría, vamos a subir la dosis de menopur, necesitarás otra caja, jeringuillas, pinchazos, miedo a la siguiente ecografía. Es horrible cuando estas tumbada y ves la cara de decepción del médico, te preguntas en que has fallado, que podrías haber hecho mejor… volvemos a subir dosis, y sumamos el orgalutran.

Tu cuerpo no está respondiendo, sabíamos que iba a ser difícil pero no tanto, solo hemos conseguido tres folículos y dos de ellos no tienen un tamaño suficiente, vamos a intentar la punción, pero no te prometo nada.

36 horas antes se inyectó el ovitrelle, llegaron pronto al hospital, vejiga llena, nervios, vamos con retraso, pero intenta aguantar… anestesia, despertó en una habitación, hemos conseguido solo un ovocito, veremos a ver que se puede hacer con el….

Nunca le dijeron que calidad tenía el embrión, ahora venía lo que nadie nos explica, la betaespera…

Estimulación ovárica

La estimulación ovárica o desarrollo folicular múltiple, es un procedimiento que consigue mediante la administración de fármacos, la obtención de un número elevado de folículos preovulatorios (10-15) para llevar a cabo técnicas de reproducción asistida.

La estimulación ovárica consiste en la administración de medicamentos de forma que, maduren más folículos, para así incrementar la tasa de éxito.

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Consejos durante la estimulación ovárica

¿Dónde hay que ponerse las inyecciones?

La medicación para la estimulación ovárica podrás ponértela tu sola o con la ayuda de tu pareja u otra persona.

Se administra vía subcutánea en el abdomen, alrededor del ombligo. Lo primero que hay que hacer es un buen lavado de manos, posteriormente si la medicación se conserva en nevera, lo sacaremos para que vaya atemperándose. Seguidamente desinfectaremos la zona donde se va a poner la inyección con alcohol, pellizcaremos ligeramente la piel y se introducirá la jeringa con una inclinación aproximada de 45 grados. Para finalizar retiraremos la aguja de la piel y presionaremos la zona con una gasa.

¿Por qué debe seguirse un horario riguroso?

Es importante que las inyecciones se pongan cada 24 horas para conseguir que la concentración se mantenga constante en sangre y conseguir una buena respuesta al tratamiento, además así también se consigue evitar olvidos.

Es importante elegir la hora del día donde el paciente se encuentre más cómoda y pueda realizar el proceso con tranquilidad.

La inyección que más importancia tiene con el horario es la administración de la hCG (Ovitrelle®), puesto que es la que produce la ovulación entre las 36 y 40 horas tras su administración. La cita de la punción ovárica se programa en función a esto.

¿Qué es lo que produce la medicación en el cuerpo?

Con estos medicamentos lo que se pretende conseguir, es un número mayor de folículos maduros en un ciclo determinado y así aumentar la probabilidad de conseguir más embriones, incrementando de esta forma, la posibilidad futura de embarazo.

 

¿Qué efectos secundarios pueden aparecer?

En la zona donde se administre la medicación puede aparecer un pequeño hematoma, sangrado o enrojecimiento tras la inyección.

Además, muchas mujeres refieren cambios de humor propios del tratamiento hormonal, agudizados por el estrés derivado del propio proceso.

En un número pequeño de casos puede aparecer lo que se denomina síndrome de hiperestimulación ovárica, relacionado en algunos casos con la propia dosis administrada o de forma individual con dosis estándar determinadas por la paciente. Por todo esto se realiza un riguroso control de los niveles hormonales y de la anatomía de los ovarios mediante ecografía durante todo el proceso.

FECUNDACIÓN IN VITRO (FIV)

 

Es una técnica de reproducción asistida que consiste en poner en contacto células sexuales femeninas (ovocitos) y masculinas (espermatozoides) para lograr la fecundación y posterior desarrollo del embrión fuera del útero femenino.

Para poder realizar esta técnica, se deben cumplir unos requisitos:

– No tener problemas uterinos que puedan dificultar una implantación.

– Poseer un mínimo de reserva ovárica (siempre y cuando se quieran utilizar ovocitos propios), pudiendo recurrir a ovodonación.

-Según el REM (recuento de espermatozoides móviles) que presente el hombre se realizará FIV convencional o FIV-ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides), si presenta problemas siempre se realizará ICSI. Pudiendo igualmente recurrir a donación de esperma.

¿Qué pasos se van a seguir para realizar esta técnica?

Estimulación ovárica: la duración del tratamiento hormonal, dependerá si el especialista decide utilizar un protocolo largo o corto de FIV, pero la fase de estimulación ovárica independientemente del tipo de protocolo que se utilice tiene una duración aproximada de 10 días. Durante este periodo se estimulará mediante medicación la producción de óvulos con el fin último de conseguir el mayor número posible, para aumentar la probabilidad de conseguir óvulos aptos. Para que se produzca la maduración final de los ovocitos generados, la paciente deberá administrarse 36 h previas a la punción folicular otro tipo de medicación que imita un pico de LH, iniciándose así la maduración y preparación para su posterior obtención.

Obtención de gametos maduros:

  1. Obtención del semen: generalmente mediante masturbación, pero también se pueden obtener por biopsia testicular.
  2. Obtención de ovocitos: se realiza punción ovárica mediante intervención quirúrgica, la duración de la intervención dependerá del grado de estimulación de la paciente. De forma casi universal, se realiza mediante punción folicular transvaginal guiada ecográficamente.

 

Fecundación. Una vez realizada, se observa la evolución de los futuros embriones seleccionando los aptos y clasificándolos en función de su calidad. Según el protocolo que lleve cada laboratorio y técnica, se implantarán en el tercer o en el sexto día.

Desde la punción ovárica la mujer receptora empezará un tratamiento con óvulos de progesterona u óvulos de progesterona junto con tratamiento estrogénico dependiendo del caso, para preparar el endometrio a una futura implantación, simulando así un ciclo normal femenino.

– Pasado el tiempo establecido por cada protocolo de 2-3 días (fase de blastómero) o 5-6 días (blastocisto) se cita a la paciente para proceder a la transferencia de preferiblemente 1 embrión, para evitar gestaciones múltiples. Diferentes estudios demuestran que la transferencia ecoguiada aumenta las tasas de embarazo. No se han obtenido datos significativos que demuestren una mejor tasa de embarazo realizando reposo posterior a la transferencia embrionaria.

– Si existen más embriones de ese ciclo con una calidad buena se procederá a su congelación para su posterior uso, ya sea porque ese ciclo no ha generado un positivo o para embarazos futuros.

– Pasados 14 días se procederá a realizar una prueba de embarazo, es lo que se denomina betaespera y de la cual hablaremos en siguientes post.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Moxibustión

Y siguió en esa línea, en respirar antes, en sonreír más, en tener más tiempo para ella. Durante el mes de agosto, la clínica estaba cerrada, pero la doctora le dio todas las indicaciones necesarias para poder seguir con el tratamiento.

Paralelamente en el servicio de esterilidad del hospital, también iban a hacer un parón con ella, y la pautaron Decapeptyl trimestral, un fármaco que dejaría sus ovarios en reposo durante todo el verano esperando que trabajasen de forma más eficaz en la próxima estimulación.

El verano fue caluroso y aún más con los efectos secundarios que le produjo la medicación, al dejar los ovarios en reposo, también se le retiró la regla, y sufrió de forma precipitada una ¨menopausia¨ que recuerda como algo bastante incómodo, sumado a uno de los tratamientos que le indicó la doctora Li, la moxibustión.

Foto de: cosmopolmag.com

Moxibustión, esa palabreja que no había oído en su vida, bromeaba con su marido, y su inseparable compañera de viaje, “estoy tan desesperada que si esta señora me dice que me beba la sangre de una vírgen o de una cabra, lo hago”. Pero sigamos con la moxibustión, técnica englobada en la medicina tradicional china que consiste en aplicar calor en los puntos de acupuntura específicos… y ahora bien, ¿cómo?, tuvo que comprar una “especie de puros”, elaborados a partir de la planta Artemisa, que tenía que encender e ir acercando a esas zonas de la piel, (estamos hablando del mes de agosto en Madrid), pero puntual a su cita todos los días hasta volver a tener cita con la doctora, ella hacía el tratamiento, además de “siempre tener calientes los pies”, como podéis imaginar, su mes de agosto fue maravilloso.

Además seguía con los cambios en la alimentación que le había indicado, perdiendo sin querer 6 kilos en un mes, 6 kilos de pura toxina y exceso de medicación. Sintiéndose cada día más viva, con menos dolores, y con más alegría.

Contaba los días para empezar el tratamiento de FIV en el hospital, pero tenía que contar 3 meses desde que le administraron el Decaptyl.  Para ella, ese tratamiento, en ese momento, sería lo que le llevaría a su ansiado embarazo, ¿cómo iba a volver a salir mal?, estaba haciendo todo lo que la decían, y poco a poco se iba obsesionando con el tratamiento, con su situación y con poder concebir un bebe, sin darse cuenta de que todo pasa por una razón, y que de todo debemos aprender.

Aprendió a respirar antes, a sonreír más y a tener más tiempo para ella.

Primeros cambios

El día de la cita con la doctora Yunhua Li, fué acompañada de su inseparable Marta, fiel amiga y compañera durante todo el proceso. Las dos sentadas, mirando fijamente a Li, mientras ésta daba indicaciones de todo lo que tendría que hacer a partir de ese día, la vería la semana siguiente para empezar el tratamiento.

Con las mismas se fueron al corte inglés y a la farmacia para comprar todo lo que necesitarían para esta nueva aventura. Solo puede recordar ese día con absoluto amor incondicional a su amiga, haciendo bromas de todo tipo para hacer más ameno el recorrido.

Ella seguía sin creer nada, pero su disciplina y desesperación hicieron que no se saltase ningún paso de lo indicado por la doctora. Primera cita, tumbada en la camilla, llena de agujas en sitios clave, semana tras semana, y solo puede describirlo como una paz absoluta. Entrar en la consulta totalmente coja por las repetidas ciáticas que sufría o el estrés que tenía, y salir de allí como si nada fuese con ella, y sin dolor ninguno.

Durante ese tiempo, aprendió a hacer pan de harina de Kamut o Espelta, a mirar las etiquetas de lo que compraba, a saber si el edulcorante era realmente estevia o no, y aprendió lo mal que lo pasaban las personas con alguna intolerancia, y lo contaminada que está la comida precocinada.

Aquella experiencia más allá de lo que sucediera después estaba empezando a ser totalmente enriquecedora para su persona, empezó a ver la vida de otra manera, a tomarse las cosas con más calma, a respirar antes, a sonreír más. Y se dio cuenta que poco podía hacer su cuerpo estando inmerso en un nivel de contaminación tan grande. Debía empezar a cuidarse mentalmente, y tener tiempos para ella, para respirar, relajarse, y darse cuenta de que todo no es trabajar.

Siempre que cerraba los ojos, recordaba aquel momento en la sala de reanimación, cuando la doctora le dijo que no podría tener hijos de forma natural nunca, y aún ahí, con todas las esperanzas que estaba depositando en este viaje, le lloraba el alma.

Inseminación Artificial

La inseminación artificial (IA) es una técnica de reproducción asistida mediante la cual se coloca una muestra de semen (pareja o donante) en el útero de la mujer. Así conseguimos aumentar las tasas de embarazo entre un 15-30%, aunque esta cifra puede variar según la edad, historial médico y reproductivo, reserva ovárica, calidad seminal…

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Coito programado

El coito programado o dirigido es una sencilla técnica donde las relaciones sexuales se programan al momento más fértil del ciclo menstrual, sincronizando la ovulación con las relaciones sexuales.

El óvulo cuando alcanza su maduración, sale del ovario hacia las Trompas de Falopio, una vez fuera del ovario el óvulo es capaz de sobrevivir 24 horas, y es el momento en el que el espermatozoide tiene que llegar hasta él y fecundarlo. Por lo tanto se debe hacer coincidir esta ovulación con la eyaculación del hombre, aumentando así la probabilidad de que óvulo y espermatozoide se encuentren.

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Nuevos pasos…

La espera se hacía interminable, siempre que sonaba el teléfono pensaba que sería del hospital, pero la cita nunca llegaba.

Mientras tanto veía como en su entorno llegaban más embarazos, y ese sentimiento contradictorio la envolvía en una tristeza indescriptible.

Y por fin llegó la primera cita, el Essure había implantado perfectamente y ya podían empezar el ciclo de FIV, al ser heterocigota para el gen de la protombina, además de los pinchazos  propios de cualquier tratamiento de fertilidad, debía pincharse una vez al día heparina, pero eso ya lo tenía asumido, estaba tan feliz por empezar, eran tantas las esperanzas puestas… sin imaginarse nunca como se iban a desarrollar los acontecimientos.

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