Síndrome de ovario poliquístico

Patricia tenía 20 años cuando la diagnosticaron SOP. Recuerda perfectamente ese día en la consulta del ginecólogo, llevaba 3 años insistiendo sin conseguir respuesta.
Recuerda lo mucho que le acomplejaba su vello corporal, especialmente el de la cara, los días de instituto fueron duros por este motivo.
Ella estaba segura de que algo no iba bien, pero no conseguía hacer ver a los médicos la ansiedad que le generaba su situación.
Ese día le recetaron la píldora anticonceptiva, estuvo 10 años en tratamiento con ella…

Seguir leyendo “Síndrome de ovario poliquístico”

La primera cita (endometriosis)

Y llegó el día de la primera cita en la unidad de endometriosis. No consigue recordar con claridad ese momento, solo recuerda ansiedad, incertidumbre. La ginecóloga que le atiende, después de explorarle le explica las opciones de tratamiento, recomendándole la cirugía, para extirpar ese quiste mediante laparoscopia.

Está asustada, recibe pocas explicaciones, y una carpeta llena de volantes para pruebas y citas. Ese día empieza uno de tantos en las salas de espera de ese hospital.

Y os preguntareis, ¿en qué consiste exactamente la endometriosis?

Se trata de la implantación y crecimiento benigno de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina, siendo las localizaciones más frecuentes el peritoneo pélvico y los ovarios (quistes de chocolate), tejido miometrial uterino (adenomiosis), pudiéndose encontrar también en intestino (frecuentemente recto y/o sigma), vejiga y uréteres, estómago, pulmón, etc. Este tejido tiene dependencia hormonal del ciclo menstrual, por lo que producirá sangrado y desprendimiento en las menstruaciones.

Se trata de una enfermedad crónica inflamatoria estrógeno-dependiente de origen desconocido, con cierta predisposición genética, que afecta a un 3 – 10% de las mujeres en edad fértil de cualquier etnia-raza y grupo social.

El promedio de edad en el momento del diagnóstico oscila entre los 25 y los 29 años, siendo menos frecuente en mayores de 44 años.

Existen múltiples teorías para explicar la endometriosis, aunque ningún mecanismo por si solo puede justificar todos los casos.

La carga genética probablemente influye en la susceptibilidad individual para la endometriosis, siendo 6-7 veces más frecuente en parientes de primer grado de mujeres afectadas que en la población general.

Se han descrito una amplia variedad de alteraciones inmunitarias en pacientes con endometriosis y parece que en estas mujeres se observa una mayor frecuencia de fenómenos inflamatorios autoinmunes, hipotiroidismo, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, alergias y asma, en comparación con el resto de la población femenina.

La extensión de la enfermedad varía desde pocas y pequeñas lesiones hasta grandes endometriomas ováricos y/o grandes y extensos nódulos/fibrosis y adherencias que causan una distorsión de la anatomía pélvica normal.

Las manifestaciones clínicas abarcan un amplio espectro, encontrando desde mujeres asintomáticas hasta formas severas y crónicas con síntomas dolorosos intensos y/o esterilidad asociada, que tienen que pasar por infinidad de intervenciones quirúrgicas sin que ello mitigue el dolor.

<<La endometriosis en muchos casos constituye un proceso crónico y recurrente, pudiéndose catalogar como una enfermedad crónica e invalidante para algunas pacientes que sufren la llamada endometriosis profunda.>>

Los pacientes pueden presentar:

Síntomas ginecológicos

Dolor Principal síntoma. Se presenta en el 75% de las pacientes. Asociado a la inflamación producida por la hemorragia focal cíclica de los implantes.
Dismenorrea (dolor en la menstruación) Suele comenzar antes de la menstruación, persiste en toda su evolución y en muchos casos se mantiene al cesar la misma.
Dispareunia (coito doloroso) Suele ser más intensa antes de la menstruación y está relacionada con enfermedad que afecta al tabique rectovaginal.
Síntomas intestinales y urinarios Puede presentar disquecia (evacuación dificultosa), presión rectal, naúseas o diarrea episódica, disuria (dificultad o dolor al orinar), polaquiuria (aumento del número de micciones) o hematuria (sangre en la orina).
Menstruaciones anormales Entre 15-20% de las pacientes presentan spotting intermenstrual (manchado irregular), reglas excesivamente cortas o largas…

Síntomas no ginecológicos

Dolores abdominales o de espalda, dolor al orinar o defecar, hemorragias (hematuria, rectorragia, hemoptisis, etc), Muchas veces confundidos con otras patologías, lo que retrasa el diagnóstico.

En general, todos los síntomas referidos, son más intensos durante la menstruación, aunque se pueden agudizar también en los picos ovulatorios. Estos síntomas mejoran tras la menopausia y durante la gestación.

Las pacientes con endometriosis presentan tasas de esterilidad asociada del 30-40%, esta esterilidad y su incerteza sobre el futuro debido a la posibilidad de cirugías repetidas (con los efectos secundarios asociados, disminución de la reserva ovárica) a las que se tienen que someter estos pacientes se suma, a los síntomas dolorosos e incapacitantes de la enfermedad.

El dolor que acompaña a la endometriosis pertenece a un tipo de dolor crónico conocido como dolor crónico pélvico, definido como dolor localizado en la pelvis, no menstrual, de 6 o más meses de duración, lo suficientemente intenso como para causar incapacidad funcional o requerir tratamiento médico o quirúrgico.

A todo ello hay que añadir el aspecto psicológico y social que forman parte de dolor de estas características, ya que nos encontramos ante una paciente que frecuentemente ha visitado a varios especialistas y realizado múltiples pruebas diagnósticas sin obtener un resultado satisfactorio, retardando en algunos casos en años su diagnóstico. Por ello esta patología necesita claramente un enfoque multidisciplinar.

La endometriosis y la infertilidad

Como ya hemos dicho, un 40% de las pacientes con endometriosis va a sufrir problemas de infertilidad futuros, que pueden verse agravados por el grado de la patología o por las sucesivas cirugías.

“La endometriosis es el tercer motivo de consulta ginecológica por esterilidad femenina”

La endometriosis afecta a la fertilidad de dos formas muy claras:

  • Reserva ovárica: afecta tanto a la cantidad como a la calidad de los óvulos. El tejido ovárico sano va siendo sustituido por tejido endometrial, y como ya hemos dicho, la propia cirugía va a disminuir de forma mecánica la reserva ovárica.
  • Trompas de Falopio: mediante la obstrucción de las mismas por parte de los implantes endometriales, o afectando el movimiento del embrión hasta el útero.

Ese día despertó en una sala de reanimación, tenía frío, estaba desorientada, se acercaban a ella de vez en cuando para saber como se encontraba, se volvió a dormir, abrió los ojos y ahí estaba su familia.

Al día siguiente se retiró los apósitos, no podía respirar, no sabía describir ese momento, eran sus primeras cicatrices, de tantas que fue sumando a lo largo de su batalla.

Todo empezó….

Todo empezó con un fuerte dolor en el abdomen, no cesaba, era intenso, punzante, ella, tenia 23 años, siempre se había quejado de reglas dolorosas, de esas, que limitaban su vida, pero siempre tenía que oír lo mismo, ” no te quejes tanto“, “la regla duele“, “es normal“.

Ese día se quedo ingresada en el hospital, apendicitis decían…. tras dos largos días en el box de urgencias, a un enfermero se le ocurrió que a lo mejor, era conveniente hacerle una eco abdominal a esa pobre chica a la cual iban a operar de urgencias.

Y ahí estaba el principio de una larga enfermedad, ahí estaba el inicio de un agonía que fue minando su vida día a día. Un gran quiste de consistencia opaca en el ovario derecho, de unos seis por cinco centímetros, “parece endometriosis“, se decían entre ellos, “te vamos a derivar a Ginecología“.

Ese día cambió su vida para siempre, “endometriosis”, “esterilidad”, “operaciones”, repetía una y otra vez en su cabeza. Esterilidad, uno de los mayores miedos, ella siempre había querido tener hijos, y ese día a sus 23 años, sabía que su gran sueño iba a complicarse.

Son esos momentos en los que todo el mundo opina, y todo el mundo tiene una amiga que tiene, tuvo o se curó, pero ella no podía escuchar, ella no quería escuchar cuentos felices, ella quería ser realista, su mente científica no le permitía poder pensar en otra cosa mas que en los problemas futuros de fertilidad.

Y ahí empezó todo, en ese box, tras esas cortinas. en esa soledad absoluta que le invade a cualquier paciente de un box, RODEADO DE GENTE PERO ABSOLUTAMENTE SOLA.