“Estas embarazada, estas embarazada”

“Estas embarazada, estas embarazada”, repetía una y otra vez cuando el miedo le invadía, recordaba la frase de ese celador amistoso que le llevaba de la transferencia a la habitación.

Estas embarazada, todo va a salir bien, nunca pensó que algo tan bonito pudiese resultar ser un proceso tan horrible, había llegado a la betaespera sin saber cómo, y ahora que estaba inmersa en ella, el miedo le podía.

Y os preguntareis, que es la betaespera, pues es el tiempo que pasa desde la finalización de cualquier tratamiento de reproducción asistida, hasta que a la paciente se le puede realizar una prueba de embarazo, la cual dura en torno a 15 días.

En este tiempo, se van a generar un conflicto de sentimientos: alegría, entusiasmo, felicidad por haber llegado a ese punto, frente a miedo, intranquilidad, impotencia, por no poder controlar, algo, que es imposible controlar.

Cualquier movimiento involuntario del que normalmente no te darías cuenta, tos, coger peso, hace que te sientas insegura, por la posibilidad de que no se produzca la implantación por tu culpa. Piensas que si sale negativo, será porque no has hecho algo bien, sin darte cuenta que, a partir de ese punto, no depende de ti, siempre y cuando lleves una vida sana y equilibrada (lógicamente).

¿Y qué se mide en la prueba de embarazo?

Medimos la gonadotropina coriónica humana (hCG), la cual, en condiciones normales, sólo podemos detectarla cuando existe un embarazo, primero lo produce el embrión en la implantación y posteriormente la placenta. Es un buen indicador de cómo está evolucionando el embarazo.

Es importante tener paciencia a la hora de realizar el test de embarazo, ya que si se realiza demasiado pronto, podemos encontrarnos con falsos negativos que no ayudarían nada en el estado de ánimo de la futura mamá.

¿Qué síntomas van a aparecer en esta fase?

Lo más importante y difícil a la vez, es no buscar síntomas ya que puedes presentarlos, salga la prueba positiva, como si es negativa, y lo único que va a servir es para que durante 15 días estés más nerviosa.

¿Qué puedes hacer durante este tiempo?

Nada, porque de ti no depende que haya implantación. Trabajes o guardes reposo, rías o llores, bailes o no, si el embrión ha de implantarse lo hará, recuerda todas las chicas que no saben que están embarazadas hasta que no tienen una falta…

Esto no quiere decir que en algunos casos no haya que guardar reposo, pero son los menos, y serán valorados por el especialista que lleve el caso.

“Estas embarazada”, día 13 tras transferencia, notó unos retortijones como cuando le venía la regla, en ese momento un sudor frío se apoderó de ella, corrió a mirar en “san Google”, toda clase de barbaridades la aporrearon la cabeza. Voy a relajarme, lo que tenga que ser será, seguía el dolor, y empezó a manchar, poquito, ¿será sangrado de implantación?… Al día siguiente, sangre abundante, todo ese esfuerzo tirado a la basura.

14 días de betadesesperación que no llegaron a buen puerto, tantos meses de sufrimiento resumidos en un día de sangrado, tanto esfuerzo no había tenido resultado, y muy probablemente no lo tendría nunca…

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